Amazonía

Tambopata en la encrucijada: La batalla de la conservación frente al avance de la minería ilegal

Mientras la extracción ilícita de oro asedia más de 70 kilómetros de la reserva, el ecoturismo, la ganadería regenerativa y la recolección de castaña se consolidan como el principal escudo económico para defender la biodiversidad y sostener a las comunidades amazónicas.

Radio Madre de Dios · 11 de junio de 2026 a las 7:00 p. m. · 1 vistas

Foto: Difusion
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La Reserva Nacional Tambopata proyecta alcanzar cifras récord en turismo este año, pero simultáneamente enfrenta la arremetida más violenta y organizada de la minería ilegal. Erick Zamalloa Calle, jefe de esta emblemática área natural protegida administrada por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), expone la compleja realidad de un territorio amazónico donde la defensa de la biodiversidad libra una batalla diaria contra las economías criminales.

El implacable avance minero y el cambio de táctica criminal

La reciente inauguración del puesto de vigilancia y control Yarinal, con capacidad para albergar 40 efectivos policiales, militares y guardaparques, representa un esfuerzo importante del Estado peruano. Sin embargo, Zamalloa advierte que frente a este puesto de vigilancia y control, a lo largo de los sectores del río Malinowski y La Pampa, se extiende un corredor crítico de más de 70 kilómetros donde operan habitualmente 600 balsas mineras. Estas zonas resultan altamente atractivas por ser antiguos cauces fluviales con considerables depósitos de oro, cuyo alto precio internacional sigue impulsando la invasión constante del territorio.

La dinámica criminal en la zona de amortiguamiento ha mutado peligrosamente, se calcula que habría entre 3500 a 4000 balsas mineras, unos 35000 a 50000 personas que viven de la minería en la ZA de la reserva. Si bien durante el 2025 se logró un aumento significativo en el número de interdicciones impulsadas por la fiscalía y las fuerzas del orden, la capacidad de recuperación de los infractores es alarmantemente veloz; mediante redes logísticas de "delivery", logran reponer su costosa maquinaria pesada en apenas dos o tres días. Más preocupante aún es el nivel de agresividad de los mineros en frentes como La Pampa, quienes han dejado de huir ante las intervenciones y ahora oponen resistencia directa, llegando incluso al extremo de intentar arrebatar el armamento a las Fuerzas Armadas.

Todo este ecosistema delictivo es respaldado y fomentado por grupos de seguridad paralelos que han facilitado la apertura de múltiples rutas clandestinas para cobrar cupos de ingreso a los mineros. En este escenario de alta volatilidad, el personal guardaparque se convierte en el eslabón más vulnerable. La solución estructural, sostiene el funcionario, será aplicar estrategias interinstitucionales integrales que logren cortar el suministro de insumos orientados a la minería ilegal en la zona de amortiguamiento.

Las alternativas económicas como principal escudo protector

Frente a la devastación de los bosques, la cogestión y el fortalecimiento de las economías locales emergen como la principal línea de defensa territorial. Las actividades legales, como el sostenido ecoturismo en el Medio y Bajo Tambopata, han demostrado ser disuasivos sumamente efectivos contra la infiltración minera.

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En esa misma línea, el mecanismo financiero REDD+ ha sido vital para contrarrestar la deforestación y generar beneficios directos para ganaderos, agricultores y diversas comunidades nativas. Zamalloa destaca especialmente el trabajo articulado con la comunidad de Palma Real, donde un grupo de mujeres lidera proyectos productivos de cestería, biojoyería y turismo. Al mismo tiempo, otros sectores productivos apuestan por sistemas agroforestales basados en el cacao. La estrategia del Sernanp no busca prohibir las actividades tradicionales de los pobladores, sino brindarles herramientas para optimizarlas. Un claro ejemplo es la implementación de seis pilotos de ganadería regenerativa, un modelo que ya muestra resultados concretos en la reducción de la contaminación hídrica y en un mejor manejo de los pastos durante las severas temporadas de sequía.

Asimismo, los 94 concesionarios castañeros, quienes manejan de forma sostenible más de 68 000 hectáreas, se han consolidado como aliados estratégicos fundamentales para la reserva. Aunque en el pasado reciente se reportó la incursión de mineros en cauces como Palma Real Chico y Grande, la acción del Estado logró erradicarlos, garantizando la continuidad de la recolección de castaña. Actualmente se fomenta la diversificación económica hacia el aprovechamiento de palmeras como el aguaje, el huicungo y el ungurahui, insumos altamente valorados por la creciente industria cosmética internacional.

Ciencia, monitoreo y el impacto silente en la fauna

La actividad minera no solo devasta la cobertura forestal y contamina los suelos con mercurio e hidrocarburos, sino que fragmenta severamente el hábitat de especies amazónicas clave. El Jefe Nacional de la Reserva Nacional Tambopata detalla que la incesante destrucción de los ecosistemas empuja a los grandes mamíferos y felinos a adentrarse más profundamente en el bosque, o en su defecto, a quedar aislados en parcelas de propiedad privada. Este desplazamiento forzado ha comenzado a generar conflictos con agricultores locales debido a la depredación incidental de ganado doméstico.

Pese al asedio constante, Tambopata se mantiene firme como un importante polo de investigación científica. Entre los descubrimientos más notables recientes figuran dos nuevas especies de avispas escorpión y una nueva especie de árbol bautizada en honor al ecólogo Oliver Lawrence Phillips, logros alcanzados en colaboración con Wildlife Amazon y el Jardín Botánico de Misuri. De igual forma, la reserva alberga la torre Andes Flux, un avanzado proyecto alimentado por energía fotovoltaica que mide los flujos de dióxido de carbono y la evapotranspiración, conectando a la Amazonía con una sofisticada red global de monitoreo climático.

En cuanto al seguimiento y protección de la fauna mayor, los estudios de línea base ejecutados entre 2021 y 2022 lograron identificar a 16 individuos de jaguar mediante un despliegue de más de cien cámaras trampa, aunque los resultados comparativos del 2024 continúan en fase de análisis poblacional. Por su parte, el censo del 2025 logró registrar 15 lobos de río distribuidos en grupos familiares dentro del ámbito de la reserva, sumados a otros 24 individuos ubicados en el contiguo Parque Nacional Bahuaja Sonene, lo que evidencia la crucial interconexión ecológica y la salud de las cuencas compartidas entre ambas áreas naturales protegidas.

 

El costo de proteger la biodiversidad y la visión institucional

Sostener esta compleja maquinaria de conservación y defensa territorial exige una inyección financiera colosal. Aunque el presupuesto asignado por el Estado se ha incrementado casi al doble desde el año 2010 para hacer frente a las amenazas ilícitas, gran parte de estos fondos se agota rápidamente en urgentes acciones de contención de seguridad, mermando los recursos que podrían destinarse al desarrollo productivo local. Zamalloa expresa una profunda preocupación por la desaceleración global en los mercados de créditos de carbono y la progresiva disminución de los fondos provenientes de la cooperación internacional, actores como la Sociedad Zoológica de Frankfurt que históricamente evitaron que la devastación minera en Tambopata se triplicara.

A pesar de estas severas restricciones, la gestión de la jefatura exhibe victorias de largo aliento. El mayor logro administrativo y legal de los últimos tres años ha sido el definitivo saneamiento físico legal de los puestos de vigilancia y control. Al obtener la titularidad de los predios a favor del Estado, se garantiza la seguridad jurídica y la plena viabilidad para ejecutar futuros proyectos de inversión pública en infraestructura.

Esta sólida formalización institucional se engarza con proyecciones turísticas sumamente optimistas. Tras registrar un flujo de casi 84 000 visitantes el año pasado, la Reserva Nacional Tambopata aspira a superar la histórica barrera de los 100 000 turistas durante el presente año. Este récord consolidaría definitivamente su total recuperación post pandemia y aseguraría la generación de ingresos directos y sostenibles para las labores de conservación.

Al reflexionar sobre el avance incesante de la minería ilegal, un problema crítico que ya afecta a 16 áreas naturales protegidas en el Perú y que califica como su mayor preocupación profesional, Zamalloa lanza una advertencia impostergable. Los servicios ecosistémicos que la reserva protege celosamente no constituyen un mero lujo paisajístico, sino que representan la garantía biológica fundamental para la supervivencia de nuestra propia especie ante el avance inexorable del calentamiento global.

Fuente: Inforegión

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